Wednesday, September 16, 2009

Lectores


Sin despertarse...

En la sala de redacción soplan vientos de este a oeste y voltean las palabras como lo hace la brisa con las hojas de mango. Se meten en esta caja todo el trauma político, laboral y social que, a veces, asoma alguna lágrima en las lagunas de las tres de la tarde. Afloran las contradicciones y resulta un confesatorio entre la pantalla y las voces que asaltan – una y otra vez –con la súplica de una ayuda, sin contemplación. Vienen los desaires de la mano extendida, del dinero que no dimos, del silencio que hicimos con la injusticia, del verbo no escrito, del error publicado, del grito que no hicimos sentir en el papel.


En esta sala hay un huracán de nostalgias, pasa el tiempo demasiado rápido con la partitura del teclado y cada hecho borra el otro demasiado pronto. No asimilamos, no da tiempo. Cada estación es un lugar para que acampen los políticos con sus campañas perdidas, los chismes de pasillo, los trabajadores pisoteados, el consultorio de las quejas estatales, un inmenso archivo de pliegos conflictivos que no llegan a tribunales. Acá duermen las calles rotas, las sonrisas de los niños, los paros, las comparsas, la sangre de los muertos, los malandros sueltos, las amenazas de cierre, la economía del papel, todo duerme en esta sala sin despertarse.

Friday, July 31, 2009






Video elaborado por Naky Soto

Ley Especial Contra Delitos Mediáticos

ARTÍCULO 1.
Objeto de la Ley: Esta Ley tiene por objetivo prevenir y sancionar las acciones u omisiones desplegadas a través de los medios de comunicación que puedan ser constitutivas de delitos; ello con el propósito de lograr el equilibrio y la armonía entre los derechos a la libertad de expresión y la información oportuna, veraz e imparcial, y el derecho a la seguridad interna de los ciudadanos, de conformidad con las disposiciones contenidas en la Constitución de la República.

ARTÍCULO 2.
Concepto de medios de comunicación: A los efectos de esta ley se entiende por medios de comunicación social, aquellos aptos para transmitir, divulgar, difundir o propagar, en forma estable y periódica, textos, sonidos o imágenes destinados al público, cualesquiera sea el soporte o instrumento utilizado.

ARTÍCULO 3.
Sujetos activos: Pueden incurrir en la comisión de los delitos previstos en la presente ley, las siguientes personas: A. Los dueños y cualquier otra persona que ejerza cargos directivos en medios de comunicación impresos, televisivos o radiofónicos, tanto de naturaleza pública como privada.

B. Productores Nacionales Independientes, periodistas, locutores, conferencistas, artistas y cualquier otra persona que se exprese a través de cualquier medio de comunicación, sea éste impreso, televisivo, radiofónico o de cualquier otra naturaleza.

ARTÍCULO 4.
Definición de delitos mediáticos: Constituyen delitos mediáticos, las acciones u omisiones que lesionen el derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, que atenten contra la paz social, la seguridad e independencia de la nación, el orden público, estabilidad de las instituciones del Estado, la salud mental o moral pública, que generen sensación de impunidad o de inseguridad y que sean cometidas a través de un medio de comunicación social.

ARTÍCULO 5.
Divulgación de noticias falsas: Toda persona que divulgue a través de un medio de comunicación social, noticias falsas que ocasionen una grave alteración a la tranquilidad pública, pánico en la población, la hubieren mantenido en zozobra, que haya alterado el orden público, que hubieren producido un perjuicio a los intereses del Estado, será castigada con una pena de prisión de dos a cuatro años.

Se aplicará la misma pena a la persona responsable del medio de comunicación social.

ARTÍCULO 6.
Manipulación de noticias: Toda persona que manipule o tergiverse la noticia, generando una falsa percepción de los hechos o creando una matriz de opinión en la sociedad, siempre que con ello se hubiere lesionado la paz social, la seguridad nacional, el orden público o la salud mental o moral pública, será castigada con una pena de prisión de dos a cuatro años.

Se aplicará la misma pena a la persona responsable del medio de comunicación social.

ARTÍCULO 7.
Negativa a revelar información: El director, gerente, editor o responsable del medio de comunicación social que se niegue a revelar la identidad del autor de la emisión o artículo periodístico publicado bajo seudónimo o en forma anónima, cuando ésta le hubiere sido requerida por el Ministerio Público, será castigado con una pena de prisión de seis meses a dos años.

ARTÍCULO 8.
(No aparece en el proyecto original)

ARTÍCULO 9.
Coacción mediática: Los propietarios, directivos o responsables de medios de comunicación social que empleen éste para amenazar, intimar, coaccionar o de cualquier otra manera infundir un temor a otros, serán castigados con pena de prisión de uno a tres años.

ARTÍCULO 10.
Omisión voluntaria de suministrar información: Los propietarios, directivos o responsables de medios de comunicación social que de manera voluntaria e injustificada, se negaran a informar sobre hechos o situaciones cuya falta de divulgación constituya una lesión al derecho a la información consagrado en el artículo 58 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, serán sancionados con prisión de dos a cuatro años.

ARTÍCULO 11.
Instigación: El que por cualquier medio de comunicación social, realizare publicaciones o transmisiones destinadas a promover la guerra, la violencia, o el odio u hostilidad entre sus habitantes o colectividades, en razón de su raza, sexo, religión, nacionalidad, ideología, o militancia política, será sancionado con pena de prisión de dos a cuatro años.

Con igual pena serán castigados los responsables o directivos del medio de comunicación social que publiquen o transmitan estos mensajes.

ARTÍCULO 12.
Obstaculización de actividades de medios de comunicación: Toda persona que obstaculice o impida, por coacción, violencia, amenaza, engaño o soborno, el libre funcionamiento de cualquier medio de comunicación social, público o privado, lesionando el derecho a la información veraz, oportuna e imparcial del cual son titulares todos los ciudadanos, será castigada con pena de prisión de uno a tres años.

ARTÍCULO 13.
Exenciones de responsabilidad: Los responsables de los medios de comunicación social no incurrirán en los delitos previstos en la presente ley por los comentarios emitidos por aquellas personas que participen accidentalmente en transmisiones en vivo, que incluyan la intervención del público, siempre y cuando se le advierta al emisor del mensaje que pudiera estar incurriendo en violación de las leyes.

También estarán exentos de responsabilidad penal los responsables de los medios de comunicación social, respecto de las opiniones emitidas por los parlamentarios en el ejercicio de sus funciones, de conformidad con lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

ARTÍCULO 14.
Sanciones accesorias: En caso que el responsable de un medio de comunicación social sea condenado por medio de sentencia definitiva firme por la comisión de un delito mediático, quedará suspendido como responsable del medio de comunicación social en cuestión durante el tiempo que dure el cumplimiento de la pena. Por igual tiempo quedará inhabilitado para desempañar cargos directivos en otros medios de comunicación.

De tratarse de un productor nacional independiente como sanción accesoria a la pena impuesta por la comisión del delito mediático o comunicacional, se le revocará el certificado que lo acredita como tal.

ARTÍCULO 15.
Publicación de la sentencia condenatoria: El juez de la causa, ordenará que la decisión definitivamente firme, recaída en un caso relacionado con la comisión de un delito mediático sea publicada en una sola oportunidad, a costa del condenado y en lugar preferencial en la página editorial del medio impreso o difundida en horario estelar a través del medio de comunicación en que se hubiese cometido el delito, dentro de los siete (7) días siguientes a su remisión. Esta publicación o transmisión debe realizarse sin comentario, apostilla, intercalación o cualquier otra especie de comentario.

ARTÍCULO 16.
Otras responsabilidades: Las sanciones establecidas en la presente Ley, no excluyen el ejercicio de las acciones administrativas que procedan contra el medio de comunicación o sus responsables, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, Ley de Telecomunicaciones y demás leyes que rijan la materia.

ARTÍCULO 17.
Remisión: En todo lo no previsto en la presente ley se aplicarán las disposiciones contenidas en el Libro Primero del Código Penal, y en cuando al procedimiento se aplicarán las normas del Código Orgánico Procesal Penal por ser éste el cuerpo rector en el procedimiento penal.

DISPOSICIÓN DEROGATORIA
ÚNICA. Se derogan todas las disposiciones contempladas en otras leyes que colidan con la presente ley.

Tuesday, June 23, 2009

¡Y que me llamen intensa!



Los tiempos en Venezuela han cambiado. 10 años de revolución forzosa, por oposición al autoritarismo/ por temor al personalismo/ por la era que me tocó conocer, han dejado poco espacio para las crónicas en tercera persona y para las cartas. Cada día los hechos ceden menos espacios a otras disertaciones que no sean la vida política, las incidencias de las palabras en el colectivo, las repercusiones de las leyes sobre nuestras vidas, por eso, luego de mucho tiempo de llevar este espacio como un rincón en el que sentarse a comer flores y tomar té, este se ha remodelado naturalmente.

Recientemente puedo decir que soy periodista. Pero ese, como supongo sucede en muchos oficios, no se adquiere con el papel, ni con las entrevistas ni con las invitaciones a ruedas de prensa. Asaltan mil maneras para concebir el oficio, para comprender – con humildad - el objetivo de esta tarea que intenta multiplicar la voz limpia de una sociedad que continuamente grita.

Por eso he llegado al punto de estar en una profesión que no siento mía. La sociedad a la que pretendemos informar no nos eligió. Ejercemos un servicio con la única autoridad que nos da un contrato en una empresa de comunicación, quizás por eso la exposición del gremio sea mayor y la responsabilidad tácita pese en nuestros hombros, muchas veces con desconocimiento.

Ese hecho plantea un dilema cuando defender el oficio se trata. Pronto será impensable rasgarse las vestiduras para negar a otros la concesión de llamarse periodistas sin tener un título. Pronto, si el gremio no discute ni se cuestiona, seremos desplazados por locutores que tendrán mejor cualidad y representatividad en el acuario de nuestra audiencia.

No cabe duda que las circunstancias nos plantea una disyuntiva pragmática y estratégica sobre cómo defender el periodismo y a quienes pretendemos ejercer esta profesión. Hoy la revolución nos demanda “objetividad” (sabemos que detrás también persiguen callar las verdades incómodas) pero lo interesante de esa discusión promocionada por el Gobierno, es que ha calado en la audiencia con suficiente profundidad.

Plantear las fronteras de la objetividad no tiene sentido ya. Ese discurso y el querer colocarle nombre a la cualidad que debe prevalecer en los periodistas es una discusión estéril. Todos en el fondo sabemos que es el sentido de la justicia lo que nos mueve, la que mueve la aguja en el espacio y tratamiento que damos a cada acontecimiento.

Ese hecho no debe pasar desapercibido en ninguno de quienes pretendemos hacer periodismo. Hoy, cuando las patas que sostienen el periodismo están tan tambaleadas, son nuestros lectores los que se hacen preguntas que tienen poco espacio en las redacciones.

La “sociedad de la información” no es un mito, está creciendo al margen de las redacciones, con participaciones interesantes en cada rincón del ciberespacio de manera abrumadora. No nos sorprendamos, seremos prescindibles en poco tiempo si las redacciones continúan sin discusión, si no concedemos espacios para los defensores de los lectores, si no reconocemos nuestros errores antes de que otros los señalen.

Se acerca el día del periodista, nuevamente como desde hace unos años habrá poco que celebrar. ¿Desde hace cuánto tendríamos que habernos reservado la fiesta para la discusión?

Y sí, que me llamen intensa, pero en tiempos como estos no me consuela saber que prevaleceremos.

Tuesday, June 16, 2009





Este blog se está repensando...





Monday, May 25, 2009

Una palabra, lo dice todo

Wednesday, February 11, 2009

Faltan segundos

Tenemos el mismo frío en el estómago y la brisa corre como un río en el espacio que hemos dejado para dibujarnos con la boca. Esta vez no tenemos miedo, tenemos el descaro de escudarnos y romper con audacia la legislación de las parejas. Este espacio de hoy es ficticio. Falta poco para que coloques tu brazo sobre mi hombro y seas como una pesca con la presa en su haber. Esperamos con ansias ese momento en el que algunos de los dos decide quebrar el pacto, el tratado de paz que decidimos imponer para no sentenciar el pasado. Faltan segundos, pienso. Y me miras como ese capítulo del cíclope de Rayuela que tanto me gusta. Me hundo en tus ojos rojos que son como un mar de sangre, agotado de la espera y de la vida que te tocó tener. No contemplo otra cosa que tu objetivo dilatado y ese lenguaje cómplice que desarrollas con cada gesto. Faltan segundos, pienso. Los esfuerzos por eternizar el momento se cumplen con excelencia. Estamos uno al lado del otro, cómplices, escondidos entre un círculo de gente que lee la prensa, que ve marchas en la televisión, que escucha a Chávez en cadena nacional, que se comen las uñas, otras que se miran el esmalte y de repente nos miran con asombro cuando nos hacemos pareja.
Te ríes de mis teorías de explotación sobrehumana en ese lugar, de las injusticias que se hacen evidentes en ese espejo y tanto me molestan. Me miras con gracia y atención. Disfruto en demasía esa admiración y respeto que tienes con cada histeria que desarrollo. Hablamos de tu vida que es monótona y tan comprometida como que tienes pareja y viven juntos. Converso sobre mis últimos fracasos amorosos que no tienen nada que ver con lo que demostraste ser. Sobre fulano que no sirve, sobre sutano que no resultó ser. Al final, cuando desahogamos algunos triunfos y derroteros nos miramos nuevamente. Quedamos como siempre hipnotizados. Dispuestos a no ceder a la vida regalamos apenas un instante. Siempre serás tú, dices en voz baja.
Intento retomar ese discurso de conversar del pasado, de evaluar qué fue lo que pasó. Es mi estrategia para rehacer los argumentos y hacerte entender que ya entendí. No hay esfuerzo, asumes con total naturalidad que este es el rumbo que nos tocó tomar.
Seguimos sentados en ese círculo de gente que vive abstraída en su realidad. El sol se opone, es una tarde hermosa, si acaso de las pocas que me toca ver. Unos niños siguen limpiando con particular afán el vidrio del carro y yo quiero tocarte, pero no me atrevo.
De pronto vuelve a correr la brisa en el espacio que hemos dispuesto para el respeto, ese espacio quebrantable que hemos dejado para el final. Faltan segundos, pienso. Luego, como si estuviese cubierta de caramelo, besas mi mejilla, te acercas con ternura – como recogiendo un néctar con tus labios – hacia mi boca. Nos besamos. Viene un beso y otro beso, otro beso y otro que no podemos parar. Estamos complacidos y felices. Escondidos como siempre, como si acaso ese sea la característica absurda de mucho tiempo, cuando impuse ese método y luego no pudimos revertirlo. Somos así, subterráneos sin sentido, entregados sin reparo al misterio y lo prohibido. Faltan segundos, pienso. Nos iremos de nuevo hacia otras puertas que nunca nos llevan al mismo cuarto.

Tuesday, December 30, 2008

Recordar

Recordar que sobre este perfil marchan muchas sombras es un ejercicio de reordenamiento, una cuota de paz para los discursos que no se dieron en el silencio, silencios a los que nos se les ha dado el chance para aparcar. Amarrar este perfil a otro período es arar la tierra de nuevo, ser más perceptivo a las caras en el espejo retrovisor. Desamarrar de una buena vez las esperanzas ancladas en terrenos que no pertenecen, soltar las amarras en todos los sentidos para creer que hay otro espacio para beber té, para aprender a tomar café, para viajar desde esta senda hacia otras donde el oficio pese más que el mismo amor. Y permanece todo en la memoria como las mismas rocas del Roraima, como si bajar ese tepuy fuese el propio 2008 revolcándose en nuestros ojos. Reducidos a lo más mínimo en las manos de un camino, en los ojos de un anciano en la emergencia de Guaiparo, en el adiós tácito de la abuela, en la cima del Roraima, en la mirada complaciente de los obreros en un portón, en el cansancio de unas elecciones, en las discusiones, debajo de la almohada de alguien a quien nunca nos decidimos a tener, en las miles de sospechas de que por allí no era pero que por allí nos fuimos, en las maternidades que no se dieron y en las tantas situaciones que nos hicieron caminar por las veredas jurando que no volvería a ocurrir. Para cerrar no queda más que un baño en onoto, para repintar los vacíos y conjurar este presente.